martes, 16 de septiembre de 2008
jueves, 28 de agosto de 2008
La Fe
Estoy un poco cansado de tener que ser tolerante con los cristianos. Creer en el dios cristiano es creer que el hombre fue hecho a su imagen y semejanza pero que solo una parte de los hombres importa: los elegidos, el pueblo de Israel (que no se lea esto como una crítica a los judíos, que tuvieron el buen tino de separarse de este movimiento religioso que iba a resultar a la larga más intolerante, violento y retrógrado que el propio). El resto de los pueblos destinado a ser esclavizadores, usurpadores, vencidos o infieles. Los templos que nos educan en esta fe han torturado, matado, saqueado, apoyado tiranos y violado más chicos que el psicólogo Corsi y toda su banda. Algunos creyentes se defenderán diciendo que creen en Dios pero no en la iglesia. Es estúpido, pero atendible. Otros irán más lejos y dirán que lo único que rescatan es el mensaje de Jesús, paz y amor al prójimo. No está mal, ¿pero por qué el mensaje tiene qué tener su origen en Jesús y no en el lado virtuoso del corazón humano?. Y por fin, habrá unos cuantos que asumirán con orgullo todo lo que implica ser ‘cristiano’. Dan asco, pero también asustan.
Dicho todo esto, me voy seguir tratando con todos ellos como si no me importara su fe, porque algunos son mis padres, hermanos, amigos, novias, clientes, jefes y otra variedad de rubros sin los cuales no habría vida social y civilizada para nosotros los ateos.
P.D.: Agrego también que me parecen una cagada las religiones que te cortan la punta del choto o que te hacen ponerte un pulover de dinamita y explotar en el medio de un shoping.
sábado, 9 de agosto de 2008
AFRIKA

Mientras medio mundo se maravillaba de la fiesta inaugural de los juegos olímpicos, cientos de millones de africanos no solo eran indiferentes a ésta, sino que además desconocían por completa el concepto de ‘olimpiadas’, de ‘país’ y sobre todo de ‘almuerzomeriendaycena’.
Así es Africa. Un continente que siempre miró hacia su ombligo y nunca se lo encontró. Resulta paradójico entonces que sus atletas logren brillar en varias disciplinas y conseguir mejores resultados que países con tradición deportiva como la Argentina, sin ir más lejos. Esto tiene una explicación muy sencilla pero como suele ocurrir en Africa nadie está muy seguro de ella, y no quieren arriesgarse a hablar por miedo a que los malinterpreten y les corten alguna extremidad.
Hay una anécdota perfectamente ilustrativa del clima político en que vive permanentemente Africa Central, ocurrida durante los juegos de Atlanta en 1996. Mobudou Mtutu, representante de la República de Unmibia, llevaba recorridos unos 10km del maratón, cuando se le acerca un auxiliar y le dice que tiene que cambiar de casaca, que ya no representa a Unmibia sino a Numimbia Occidental. Otros 15km más tarde se le aproxima otro auxiliar y le dice que ahora corre por el orgullo del Pueblo Libre de Ugatudu, al tiempo que lo nombra canciller. A unos cientos de metros de alcanzar la meta regresa el primer auxiliar y le dice que vuelve a representar a Unmibia, pero que el nuevo nombre oficial es ‘Imperio Inestable y Precario de la Gran Unmibia’. Aturdido y abrumado, Mobudou se quita la ropa (desmintiendo de paso algunos mitos sobre las personas de raza negra) y se interna desnudo en los pantanos de Georgia al grito de “Marley not Dead”, de donde nunca nadie lo vió salir.
Casos como el anterior son inusuales y extremos, pero no lo es tanto el siguiente diálogo entre un cronista y un puntero político en una provincia de Darfur:
-Cronista: ¿Qué opina en cuanto a que los chinos gasten cientos de millones de dólares en un evento deportivo mientras media Africa se encuentra sumida en la miseria absoluta?
-Puntero: No nos importa. Africa está unida en la cruzada contra el materialismo reinante en el resto del mundo. Repudiamos cualquier tipo de conducta consumista, así se trate del consumo de alimentos, incluso. También desalentamos las comodidades del tipo una cama con colchón y sin chinches, un piso en el interior de las casuchas, agua potable accesible para todos, etc. Son este tipo de lujos los que ablandan el alma y conducen a la frivolidad y a andar por ahí “disfrutando” de la vida.
-Cronista: ¿Cómo se articulan estas ideas con la compra de modernas armas de fuego y el uso de vehículos y de electricidad?
-Puntero: Bueno, sin las armas de fuego tardaríamos mucho más en matarnos y sería mucho mucho más trabajoso. En cuanto a los vehículos a motor no tenemos otro medio de movernos de un lado a otro porque nos comimos a todos los caballos. Y de la electricidad le puedo decir que está limitado su uso a lo más elemental, picanear a alguien de vez en cuando y dejar el velador prendido para que los monos no nos vengan a violar a la noche.
Un legislador europeo nos deja ver la preocupación que produce la negativa africana de acompañar el progreso del resto del planeta. Nos dice Fictog Guguenjein, parlamentario holandés: “Los de estos chicos de color es un problema que viene de hace siglos y que no le encontramos la vuelta. Probamos de todo, esclavitud, colonias, explotación y hasta saqueo de recursos, pero no hubo caso. No se prenden a la onda progreso. Tenemos la idea, aunque sea para hacer su vida un poco menos miserable, de convertir a todo Africa en reserva natural patrimonio de la humanidad y declarar a sus habitantes como especies protegidas. Pero la traba que tenemos es que no llegamos a juntar las firmas suficientes de gente interesada en protegerlos…”
No importa como se lo mire. Africa parece un dilema sin solución a la vista. Ironías de la historia, que en la cuna de la humanidad el hombre no haya dado más que pasos toscos y sin rumbo aparente. Un continente de extremos (extremo sur, extremo norte, etc) y el hábitat de animales muy copados como la jirafa y el rinoceronte. Siempre hay más para decir, pero es tarde, y voy a dejar que lo diga otro. Saludos. * y **
©Oliver twister IX/VIII/MMVIII

* Lo escrito más arriba no refleja necesariamente el pensamiento del autor sobre el continente africano y sus habitantes, sino que se limita a reproducir datos, hechos y coyunturas de por lo menos dudosa veracidad.
** Ningún africano fue lastimado en la creación de este post.
”…por la duda de los celos
se ve triste en la cantina
un bohemio ya sin fe
con los nervios destrozados
y llorando sin remedio
como un loco atormentado por la ingrata que se fue…”
sábado, 2 de agosto de 2008
VAN GOGH (Pum Pum)
Van Gogh es un artista especial para mí. Sus cuadros decoraron las casas que habité en mi niñez así que su imagen ha quedado en mí con la fuerza y el halo de misterio que solo nos dejan las cosas vividas a temprana edad. Quizás por eso para mí es el único pintor que existe más allá de sus pinturas. Ni siquiera Dalí con toda la extravagancia que he escuchado que lució logra ser un personaje que trasciende a sus cuadros en lo que a mi toca.
Pero Van Gogh es distinto. Siendo chico, el oír que comía pintura lo convertía casi en un héroe para quién se preguntaba si el crayón amarillo tendría gusto a limón. La automutilación de su oreja me provocaba algo de pena entonces, hoy ya no lo hace. Estoy convencido que fue una decisión artística, quizá una declaración en contra de la simetría o alguna otra genialidad¿?. En esta época de piercing e incrustaciones corporales aquel atentado al cuerpo ha perdido la capacidad de conmover; igual que un iraquí volando en pedazos.
Lo curioso que vengo a descubrir es que no había reparado en que nunca supe cómo fue que se suicidó. Hasta esta noche en que me pongo a escribir sobre él no estaba enterado de semejante vacío de información. Ok, ahora ya lo sé y su leyenda no hace sino acrecentarse a mis ojos. Resulta que se pegó un tiro. De haber tenido que apostar me hubiera inclinado por algún veneno o hasta por ahorcarse. En esa época me imagino que no serían tan frecuentes los casos de suicidio por arma de fuego que hoy aparece como la mejor opción para este trámite, pienso yo. Pero lo que lo hace especial a este tiro es que no lo dirigió a la cabeza como dicen los libros, ni siquiera al corazón, que es un tiro eficiente si se cuenta con la pericia de dar de lleno en él. No, resulta que eligió dispararse en el estómago y agonizó durante dos días antes de morir el 29 de julio de 1890.
¿Por qué el suplicio? ¿Por qué no evitar el dolor en lo posible?. Se me viene a la cabeza ‘¿no habrá sido un accidente?’, pero enseguida lo descarto. No solo contradice a todos los libros de historia, sino que sería un golpe duro a lo que creía saber. Puede haber sido por superstición. Quizás quería que su cerebro y su corazón cruzaran intactos el umbral al otro lado. Pero lo que me parece lo más delirante y quizás por eso lo más probable, es pensar que la quiso disfrutar. Que quiso verla venir. Nada de misterio. Nada de dejarse sorprender. Esperarla de frente y mirarla a los ojos y quizás robarle algún secreto, por un instante, antes de desaparecer en la nada que llegaría de todos modos algún día y sin su aprobación. Tocarle el hombro (o hasta el culo, por qué no?) a la dama de la guadaña y decirle: ‘Vos y yo. Esta noche. Ponete linda, pedazo de puta.’. Eso es tener bolas. Y uno que se pone orgulloso cuando invita a salir a cualquier mina… . Claro que yo a aquella cita prefiero reservarla para el final. Solo para el final.
P.D.: El día que se cortó la oreja, se fue de putas y llevó la oreja en la mano como regalo. Un groso.
